Estás criaturas que alguna vez fueron seres humanos y que por sus pecados fueron condenados a vagar como entes sobrenaturales, pero regresaron para vengarse, apoderándose de las personas para cometer crímenes atroces.
Una mujer que, a causa de su infidelidad, su marido con un machete de un solo golpe arrancó su pierna. La mató y la arrojo a los adentros del bosque y la condenó a vagar por los bosques y montañas como un ser paranormal.
Una mujer de inigualable belleza, con ojos que parecían dos luceros y un espléndido cuerpo que enloquecía a los hombres, pero toda su belleza se esfumó en un momento de ira, de celos y desespero por un amor no correspondido, en ese momento decide matar a su hijo recién nacido ahogándolo en el río. Por su crimen fue condenada a vivir deambulando por pueblos y veredas en busca de su hijo, llorando y lamentándose, esperando algún día poder encontrar el cuerpo de su bebé que fue arrastrado por la corriente.
Un joven al que apodaban el silbón porque pasaba silbando todo el día. Era un muchacho muy malcriado y caprichoso que mató padre, le sacó las vísceras y las empacó en un pedazo de camisa y se las llevó. Su abuela al enterarse de lo sucedió lo ató a un árbol y lo torturó con latigazos y poniéndole sal y ají en las heridas. Luego fue exiliado y maldecido por su abuela “Maldito serás para toda la eternidad, tendrás que vagar por la llanura cargando los huesos de tu padre. Desde ese momento el Silbón se convirtió en un alma errante que murió en soledad.
Una mujer que tenía un negocio de adivinación, rápidamente se hizo famosa y creo una casa de diversión donde con sus artimañas les quitaba el dinero a todos los hombres, llevándola a cometer incontables atrocidades. Cuando murió la casa se llenó de un olor nauseabundo. Su espíritu juró regresar para vengarse de todos los hombres
Un hombre mujeriego que le encantaba espiar a las mujeres desnudas, decide ir donde un brujo para que le diera una pócima para que lo convirtiera temporalmente en caimán para poder admirar a las mujeres a su placer. Por un incidente al confundirlo con un verdadero caimán este no logra tomar la poción y termina quedando mitad hombre mitad caimán. Por eso lo empiezan a cazar y este a su muerte quedó condenado a vagar por los ríos.